Lo primero, es que funcione.
No basta con ser sostenible, tiene que ser efectivo.
Un agricultor profesional no puede permitirse perder productividad a cambio de incorporar una solución más sostenible. Si un producto no controla la enfermedad, todo lo demás sobra.
Por eso T34 Biocontrol® no apela a su origen biológico. Demuestra que responde en condiciones reales de producción y que aguanta la comparación con lo que ya estás aplicando.
Preservar la actividad biológica del suelo, reducir condicionantes por residuos y avanzar hacia protocolos más seguros solo tiene sentido si la cosecha se mantiene.
No te pedimos que confíes en que un biológico puede funcionar. Te enseñamos los ensayos y sus resultados
Qué clase de evidencia vas a leer
Realizados bajo Buenas Prácticas Experimentales por centros acreditados independientes, con el mismo protocolo que exige el registro de un producto fitosanitario.
Trabajos desarrollados por departamentos de agronomía y fitopatología, con diseño experimental propio y evaluación académica.